Garcia-Porrua C, Gonzalez-Gay MA, Vazquez-Caruncho M, Lopez-Lazaro L, Lueiro M, Fernandez ML, Alvarez-Ferreira J, Pujol RM. Hospital Xeral-Calde, Lugo, Spain.
Arthritis Rheum 2000 Mar;43(3):584-92

Erythema nodosum: etiologic and predictive factors in a defined population. 

Los autores realizan el presente estudio con el objeto de examinar la frecuencia y parámetros del eritema nodoso, establecer enfermedades asociadas e identificar un conjunto de elementos predictores para diagnóstico de aquellas formas secundarias.
A tal fin, realizaron un estudio retrospectivo de una población no elegida de pacientes mayores de 14 años de edad con diagnóstico de eritema nodoso probado histológicamente en un hospital de referencia entre 1988 y 1997. Se clasificaron las formas de eritema nodoso en idiopáticos o bien secundarios a otras enfermedades si que los nódulos cutáneos hubieran ocurrido en el contexto de una enfermedad bien definida o hubiera habido un evento precipitante en estrecha relación temporal con la aparición del eritema nodoso.
106 pacientes de los cuales 82 fueron mujeres, tuvieron eritema nodoso comprobado histológicamente. Al momento del diagnóstico, no se identificaron eventos precipitantes o enfermedades subyacentes en 36,8% de los pacientes. Sarcoidosis e infecciones no estreptocócicas de tracto respiratorio alto fueron las condiciones mórbidas más comunes asociadas con eritema nodoso secundario. Solo 1 de 35 pacientes con diagnóstico inicial de eritema nodoso idiopático fue categorizado como secundario luego de un año de seguimiento. 
El mejor modelo predictor de eritema nodoso secundario incluyó resultados anormales en la radiografía de tórax, historia previa de infección respiratoria alta no estreptocócica, y un cambio significativo en los títulos de antiestreptolisina 0 en 2 determinaciones consecutivas realizadas con intervalo de 2 a 4 semanas. También la presencia de sinovitis periférica, un test de tuberculina positivo, e historia de diarrea sugirieron eritema nodoso secundario. Este modelo mostró alta sensibilidad y especificidad.
Conclusión de los autores: El eritema nodoso es común. Un procedimiento básico que incluya el recabado de historia clínica, examen físico a la búsqueda de sinovitis, 2 determinaciones de ASTO consecutivas, un test de tuberculina y una radiografía de tórax pueden ser suficiente para diagnosticar eritema nodoso.

Comentario:
Este artículo presenta un método de diagnóstico válido para la mayor parte de los médicos que desarrollamos nuestra práctica diaria en un medio con escasos recursos económicos.