Introducción
El “aumento” de la medicación antidepresiva es un hecho frecuente en el ámbito
de la clínica diaria; si bien el litio es uno de los fármacos más evaluados en
este sentido, los antipsicóticos y los antidepresivos de segunda generación son
los fármacos que más se utilizan
Los autores recuerdan que es frecuente que cuando los enfermos no responden a la
monoterapia se indiquen otros fármacos antidepresivos (“aumento del
tratamiento”) Sin embargo, se sabe poco sobre este abordaje en el ámbito clínico
y se desconoce si la respuesta de los enfermos en la práctica refleja lo que se
observa en los trabajos clínicos.
Métodos
Los autores identificaron 244.859 enfermos en centros de veteranos con
diagnóstico de depresión y con la indicación de medicación antidepresiva en el
año 2002. Se excluyeron pacientes con esquizofrenia, demencia o con trastorno
bipolar. Se evaluó la prevalencia y las características del agregado de un
antidepresivo durante el año (litio, antipsicóticos de segunda generación,
combinación de antidepresivos, anticonvulsivantes y “otros”) Se emplearon
modelos de efectos mixtos para determinar los factores predictivos del
“incremento” de la medicación. El 22% de los enfermos recibía un agente
adicional, más frecuentemente antidepresivos de segunda generación (11%) o
antipsicóticos de segunda generación (7%). Solamente el 5% de los enfermos
estaba tratado con litio.
Resultados
Los sujetos de raza blanca, los enfermos más jóvenes y los que habían sido
internados con anterioridad fueron los que, con mayor frecuencia, tuvieron
“aumento” de la medicación antidepresiva. Los pacientes afroamericanos más
comúnmente recibieron antipsicóticos mientras que los de raza blanca con mayor
frecuencia fueron tratados con litio.
Conclusión
En conclusión, el “aumento” de la medicación antidepresiva es un hecho frecuente
en el ámbito de la clínica diaria; si bien el litio es uno de los fármacos más
evaluados en este sentido, los antipsicóticos y los antidepresivos de segunda
generación son los fármacos que más se utilizan. Todavía se requiere más
investigación para conocer el beneficio de estas alternativas; paralelamente se
debería alentar el uso de los fármacos que han sido más investigados.