Introducción
La existencia de episodios de estrés postraumático condiciona la respuesta a los
tratamientos antidepresivos basados en evidencias.
Objetivo:
Evaluación de las respuestas a diversas terapias antidepresivas en mujeres de
bajos ingresos asistidas en el ámbito del servicio social o de la planificación
familiar.
Métodos:
Fueron incluidas en su estudio 267 pacientes que reunían los criterios completos
para el diagnóstico de depresión mayor. Todas ellas fueron aleatorizadas a 3
modalidades de tratamiento: terapia cognitiva-conductista, medicación
antidepresiva o derivación a un centro de salud mental comunitario.
Al reclutamiento telefónico de las participantes, se le sumó una entrevista
personal al inicio y otra entrevista telefónica al año de haber ingresado en el
protocolo de estudio. En todas ellas, los autores analizaron la presencia de
trastornos de estrés postraumático, en el momento inicial y en la evaluación
efectuada al año.
Resultados:
Se pudo constatar que el 33% de las pacientes con depresión presentaban
manifestaciones de estrés postraumático al inicio del programa. Se trataba de
mujeres que habían estado más expuestas a episodios de violencia, tenían altos
niveles de ansiedad y depresión, y presentaban mayor compromiso funcional que el
resto de las participantes.
Tanto en las pacientes con depresión exclusiva como en aquellas que padecían un
trastorno de estrés postraumático asociado se registraron mejoras a lo lago del
año de seguimiento, pero esta últimas permanecieron con mayores perturbaciones
luego de ese período.
Conclusiones:
Aunque el tratamiento antidepresivo basado en evidencia resulta útil
independientemente de la existencia o no de estrés postraumático, en presencia
de esta comorbilidad se deberían implementar tratamientos especialmente
dirigidos a resolver la problemática del estrés postraumático asociado con
violencia interpersonal.