Los gobiernos deben esforzarse más para proteger a los trabajadores de bares, restaurantes y lugares de ocio del dañino humo de los cigarrillos y restringir la publicidad y el patrocinio de los productos del tabaco, dijo el viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los países en vías de desarrollo son los nuevos objetivos de
las compañías tabacaleras, que a menudo se centran en las mujeres, y el número
de personas que fuman entre la población pobre de los países ricos sigue siendo
elevado, denunció.
El tabaco causa más de cinco millones de muertes al año por enfermedades
cardiovasculares, cáncer, diabetes y otras enfermedades crónicas, entre ellas
600.000 de fumadores pasivos, de acuerdo con la agencia de Naciones Unidas.
"Lo más alarmante de todo es que el consumo de tabaco está aumentando en muchos
países en desarrollo. Si (el porcentaje) está en retroceso en algunas partes del
mundo, está avanzando en otras", dijo Margaret Chan, directora general de la
OMS, en una reunión para revisar la aplicación de un histórico tratado sobre el
tabaco cinco años después de su promulgación.
"Como todos sabemos, la industria tabaquera es despiadada, artera, rica y
poderosa", señaló.
El Convenio Marco para el Control del Tabaco, que está siendo revisado por la
OMS, es el primer y único tratado de salud pública y fue ratificado por 168
países, China incluida.
El documento obliga a los gobiernos a proteger a sus poblaciones de la
exposición al humo de tabaco y a reducir la demanda mediante medidas para
aumentar el precio y los impuestos, regular el envasado y el etiquetado de los
productos y restringir la publicidad.
LEYES LIBRES DE HUMO
Pero la OMS reveló grandes deficiencias en su aplicación.
"Por ejemplo, poco más del cinco por ciento de la población mundial está
protegida por leyes nacionales contra el tabaco", dijo Chan.
Indonesia, la cuarta nación más poblada del mundo, Estados Unidos y Zimbabue,
país productor de tabaco, son algunos de los que quedaron fuera del pacto
internacional.
Muchos países han introducido prohibiciones de fumar en edificios públicos y
sanitarios, pero se han quedado fuera las áreas de entretenimiento y hostelería.
En España, por ejemplo, la llamada ley antitabaco prohíbe fumar en todos los
recintos cerrados salvo los lugares de ocio. El Gobierno ha anunciado que va a
extender la prohibición a estos recintos, pero aún no lo ha llevado a cabo.
Los impuestos al tabaco son la manera más efectiva de reducir el consumo, pero
sólo 21 países tienen una carga impositiva superior al 75 por ciento del precio
de venta, aseveró Chan.
Menos de un tercio de los miembros del tratado restringen la publicidad,
promoción y patrocinio de productos de tabaco, informó la OMS.
El principal obstáculo para su plena aplicación sigue siendo la interferencia de
la industria tabaquera, dijeron grupos de activistas en un comunicado.
"Las gigantes tabaqueras promocionan su producto mortal adictivo entre los niños
a través de imágenes como el Hombre Marlboro de Philip Morris, patrocinando
conciertos de rock y eventos deportivos y colocando nombres y logos de marcas de
cigarrillos en todo tipo de mercancías, desde camisetas hasta sombrillas",
dijeron.
Philip Morris International, que vende los cigarrillos Marlboro y es la mayor
firma tabaquera privada del mundo, no quiso hacer declaraciones sobre las
declaraciones de Chan, pero dijo que apoyaba la regulación y muchas de las
disposiciones del tratado.
"Esperamos de verdad que el proceso se centre en la aplicación de regulaciones
efectivas que funcionen, como medidas para reducir el consumo entre los jóvenes
y el tráfico ilícito de productos del tabaco, con miras a reducir el daño
causado por el cigarrillo", dijo el portavoz Ben Russell.
Fuente: Reuters
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Año XI, N° 164, Marzo 2010