Las mujeres que usan la terapia de reemplazo hormonal (TRH) combinando estrógeno con progestina tendrían más riesgo de desarrollar cáncer pulmonar que las no usuarias, según un nuevo estudio.
Los expertos desconocen si la causa es la misma terapia, pero
los resultados del nuevo estudio se suman a la complicada mezcla de potenciales
efectos negativos provocados por la TRH.
El equipo, cuyo estudio fue publicado en Journal of Clinical Oncology, analizó
nuevos casos de cáncer pulmonar entre más de 36.000 mujeres, de entre 50 y 75
años, a las que siguió durante seis años. En ese período, 344 mujeres
desarrollaron la enfermedad.
Los autores hallaron que el riesgo era más alto entre las usuarias de la TRH con
estrógeno y progestina (una versión sintética de la progesterona), a diferencia
de las que nunca habían usado la TRH.
La asociación fue aún más sólida entre las usuarias de una combinación hormonal
durante 10 años o más. En comparación con las que no la recibieron, las otras
mujeres eran un 50 por ciento más propensas a ser diagnosticadas con cáncer
pulmonar, aun tras considerar factores como la edad y el tabaquismo.
En las usuarias de entre 1 y 9 años, el aumento del riesgo no fue
estadísticamente significativo.
La gran mayoría de las usuarias de TRH no desarrolló el cáncer durante el
estudio. De las más de 4.300 usuarias de la TRH combinada durante una década o
más, se les diagnosticó cáncer a 54.
"El estudio no prueba que la TRH cause cáncer pulmonar", dijo a Reuters Health
el doctor Christopher G. Slatore, de la Oregon Health and Sciences University,
en Portland.
"Pero sí demuestra que, tras ajustar otros factores asociados con el cáncer
pulmonar y el uso de la TRH, las usuarias (de estrógeno más progestina) durante
10 años tuvieron más riesgo de cáncer pulmonar".
El estudio no halló relación entre la TRH de estrógeno únicamente y el riesgo de
cáncer pulmonar.
Millones de mujeres dejaron de usar la terapia luego de que un estudio del
Gobierno de Estados Unidos halló en el 2002 que las mujeres posmenopáusicas
tratadas con estrógeno más progestina tenían alto riesgo de sufrir un infarto,
un accidente cerebrovascular (ACV), cáncer de mama y coágulos sanguíneos, que
aquellas tratadas con un placebo.
Pero la TRH también tiene efectos positivos. Por ejemplo. sigue siendo la
terapia más efectiva contra los síntomas menopáusicos, como los sofocos y la
sudoración nocturna. Otras alternativas, como los suplementos de soja, el uso de
ciertas hierbas y la acupuntura, no ofrecieron resultados definitivos.
La TRH demostró también preservar la masa ósea femenina y algunos estudios la
asociaron con el riesgo de desarrollar cáncer de colon.
Pero dada la lista de riesgos, los expertos aconsejan que las mujeres usen la
dosis más baja de TRH y por el período más corto posible.
En cuanto al cáncer pulmonar y la TRH, estudios previos habían obtenido
resultados contradictorios. El nuevo trabajo aclaró el panorama, según Slatore,
porque analizó su uso durante un período prolongado y demostró una asociación
más sólida entre el cáncer pulmonar y la terapia.
Lo importante, para el equipo, es que las mujeres que quieren usar la TRH
presten atención a su relación con el cáncer pulmonar, en especial si fueron o
son fumadoras.
Fuente: Journal of Clinical Oncology
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Año XI, N° 164, Marzo 2010