Introducción
Los pacientes con polineuropatía dolorosa exhiben un deterioro de la calidad de
vida relacionada a salud, y el tratamiento analgésico sólo puede mejorar algunos
pocos aspectos de la misma.
Las polineuropatías dolorosas son trastornos dolorosos comunes, entre los cuales
la polineuropatía diabética es un ejemplo destacado. El síntoma de dolor más
frecuente es un dolor profundo constante, seguido del dolor evocado por presión
y los paroxismos dolorosos. Varios estudios demostraron el impacto del dolor en
general sobre la calidad de vida de los pacientes, pero pocos estudios han
incluido pacientes con dolor neuropático. La calidad de vida no sólo ha sido
usada como un indicador de éxito terapéutico, si no que además ha sido sugerida
como factor pronóstico para el desarrollo de dolor. No obstante, no se ha
establecido si la calidad de vida relacionada a salud (CVRS) puede predecir la
respuesta al tratamiento analgésico. Los autores llevaron a cabo un estudio para
describir la CVRS en pacientes con polineuropatía dolorosa de origen diverso,
evaluar los cambios de CVRS durante distintos tratamientos analgésicos, y
analizar si la propia CVRS es un determinante del efecto analgésico.
Material y métodos
La investigación incluyó a pacientes de ambos sexos con polineuropatía dolorosa
que habían participado de 3 ensayos controlados acerca de fármacos analgésicos
(ácido valproico, n = 34; hierba de San Juan o hipérico, n = 52; venlafaxina/imipramina,
n = 34). Los datos de 24 pacientes fueron eliminados por participar en 2 de
estos estudios y los de 3 pacientes por errores en las encuestas, lo cual dejó
una población final de análisis de 93 pacientes. Los datos fueron obtenidos
directamente de los respectivos ensayos clínicos, e incluyeron registros diarios
de dolor y las respuestas a un cuestionario sobre CVRS antes de los tratamientos
y al finalizar los mismos. Durante el seguimiento los pacientes calificaron su
dolor en una escala de 0 (sin dolor) a 10 (el mayor dolor posible). Para evaluar
la CVRS se utilizó la versión danesa del cuestionario SF-36, que incluye las
escalas Función física (FF), Rol físico (RF), Dolor corporal (DC), Salud general
(SG), Vitalidad (V), Función social (FS), Rol emocional (RE) y Salud mental
(SM). Se analizaron separadamente las bases de datos de cada uno de los ensayos
para evaluar efecto terapéutico, pero para la descripción de parámetros
pretratamiento y el análisis de posibles predictores de respuesta terapéutica se
creó una base de datos conjunta. Se realizaron comparaciones intrapaciente de
los 8 puntajes de SF-36 entre los períodos pretratamiento e intratratamiento
usando la prueba de Wilcoxon o regresión de cuadrados mínimos ordinaria. Se
realizó además regresión logística univariada usando a la respuesta terapéutica
como variable dependiente, y regresión multivariada usando como covariables el
puntaje de SF-36, la edad, el sexo, y la duración e intensidad del dolor al
inicio del tratamiento.
Resultados
Al inicio de cada tratamiento, los puntajes de cada escala del SF-36 fueron
menores que en la población normal. Las escalas mentales V, FS, RE y SM) se
vieron menos influenciadas por la enfermedad que las de carácter físico (FF, RF,
DC y SG). Los tratamientos con hierba de San Juan y ácido valproico no
produjeron efecto significativo sobre las 8 escalas del SF-36. En cambio, la
venlafaxina tuvo un efecto significativo sobre el DC, y los puntajes de SG y V
fueron significativamente mayores durante el tratamiento con imipramina. Las
regresiones logísticas univariada y multivariada demostraron que la probabilidad
de respuesta al tratamiento es mayor para los pacientes con valores iniciales
más altos en las escalas del SF-36. En el análisis univariado, esta tendencia
fue significativa para RF, DC, FS y RE cuando se utilizaron los valores no
ajustados, y para RE cuando se usaron los valores ajustados por sexo y edad. El
análisis multivariado arrojó prácticamente el mismo resultado, con significación
estadística para las escalas FF, RF, DC, FS y RE, tanto para los valores
ajustados por sexo y edad como para los no ajustados.
Discusión
El principal hallazgo de este estudio, señalan sus autores, es que la calidad de
vida previa al tratamiento analgésico predice la respuesta a dicha terapia. Esta
relación se observó para aspectos de funcionalidad física y también de aspectos
emocionales de la calidad de vida. Esto sugiere que los factores subjetivos,
tales como la CVRS, pueden contribuir a identificar a los pacientes con mayores
probabilidades de responder exitosamente al tratamiento analgésico. Esta
investigación, concluyen los expertos, indica además que la CVRS está
deteriorada en los pacientes con polineuropatía dolorosa, y que el tratamiento
analgésico sólo puede mejorar unos pocos aspectos de la CVRS, lo cual demuestra
que ésta no es sólo un producto del dolor.