La farmacogenética ofrece la posibilidad de optimizar el tratamiento: mejorar la eficacia de la terapia y reducir los efectos adversos.

Introducción
La respuesta de cada paciente a una droga en particular depende de diversos factores, entre ellos, las características genéticas. La farmacogenética permite, en situaciones especiales, predecir la respuesta al tratamiento (eficacia) y el riesgo de aparición de efectos adversos. Algunos aspectos deben ser especialmente tenidos en cuenta cuando se intenta aplicar la información brindada por el estudio genético. En primer lugar es necesario saber si existe variabilidad genética en el blanco primario de la droga en cuestión, en las vías efectoras o en las enzimas o transportadores involucrados; en segundo lugar se debe establecer la importancia funcional de dichas variaciones genéticas. Además, debe determinarse si el abordaje es beneficioso en términos de costo y eficacia.
La mayoría de las drogas que se utilizan en el tratamiento del asma (con excepción de la teofilina) no tiene una ventana terapéutica estrecha; por este motivo, gran parte de la investigación se orientó hacia la farmacodinámica y no hacia la identificación de variables farmacocinéticas. Sin embargo, no debe olvidarse que la eficacia de un determinado fármaco no depende exclusivamente de la interacción directa entre la droga y su blanco sino también del nivel de expresión del blanco.

Polimorfismo del receptor β2 adrenérgico y respuesta clínica en asma
Los mejores ejemplos de la aplicabilidad de la farmacogenética en asma están representados por los estudios de los receptores β2 adrenérgicos. El doctor Hall del University Hospital of Nottingham recuerda que dicho receptor es altamente polimórfico: presenta tres regiones funcionalmente relevantes (Arg 16 Gly; Gln 27 Glu; Thr 164 Ile) y varios polimorfismos de nucleótidos únicos (single-nucleotide polymorphisms, SNP). Los estudios funcionales sugieren que la variante Ile 164 se asocia con menor capacidad de acoplamiento a la adenil ciclasa y que la unión de algunos ligandos (por ejemplo del salmeterol) a dicha variante es sustancialmente menor. Por el contrario, los polimorfismos del codón 16 o 27 no se asocian con diferencias importantes en términos de unión al ligando o de activación basal de la adenil-ciclasa.
En los estudios de transfección, los SNP se analizan en aislamiento y no se tiene en cuenta la variabilidad genética en otras regiones cercanas del genoma. Esta consideración es importante ya que se han descripto más de 50 SNP en estrecha cercanía con el receptor β2 adrenérgico. Por lo tanto, in vivo, sería más útil el análisis de la combinación de genotipos (haplotipo) en la región de interés. No obstante, este último abordaje presenta la dificultad de que los haplotipos comunes pueden diferir sustancialmente en sujetos de distinta raza.
La mayoría de los estudios clínicos prestó especial atención al polimorfismo Arg 16 Gly ya que la información en conjunto sugiere que la variante Arg 16 se asociaría con menor respuesta clínica a los β2 agonistas de acción corta y de acción prolongada. De hecho, varios trabajos encontraron menor eficacia de estos fármacos cuando se administran durante períodos sostenidos a sujetos que son homocigotas en el polimorfismo Arg 16. El primer estudio prospectivo al respecto -β- Adrenergic Response by Genotype demostró que los individuos homocigotas para Arg 16 evolucionaban menos favorablemente con el tratamiento broncodilatador. No obstante, añade el experto, debe recordarse que los enfermos incluidos en dicho estudio no recibían corticoides inhalatorios; por lo tanto, todavía no se sabe si los hallazgos son aplicables en el contexto de la terapia con β2 agonistas de acción prolongada que, en la actualidad, siempre se utilizan en combinación con corticoides tópicos. Los datos retrospectivos también sugieren que los sujetos que son homocigotas para Arg 16 (un hallazgo que se observa en el 15% de la población blanca) evolucionan más desfavorablemente con el tratamiento con beta agonistas de acción prolongada en comparación con el resto de la población, independientemente del tratamiento simultáneo con corticoides tópicos. Nuevamente, el origen étnico puede ser importante en este sentido: la prevalencia de los polimorfismos en el codón 16 y 27 difiere en la población de raza negra, un fenómeno que explicaría los resultados adversos encontrados en el Salmeterol Multicenter Asthma Research Trial (SMART).

Farmacogenética de la vía de los cisteinil leucotrienos
Los antagonistas de los receptores de leucotrienos son drogas importantes en el tratamiento del asma. Inicialmente se prestó atención a la variabilidad genética del gen de la 5-lipooxigenasa (5-LO, ALOX 5) como un posible factor de influencia en la respuesta a los inhibidores de la 5-LO. Uno de los primeros estudios reveló que los pacientes con asma leve a moderada que presentaban repeticiones de la secuencia de unión al factor de transcripción en el gen ALOX 5 tenían menos respuesta clínica a la inhibición de la 5-LO. Por el contrario no se encontró un efecto claro de este polimorfismo (al menos en sujetos heterocigotas) en la respuesta a los antagonistas de los receptores de leucotrienos. Existen múltiples polimorfismos en otras enzimas reguladoras cruciales en la síntesis de los leucotrienos, entre ellas, se prestó especial atención al polimorfismo del promotor en la leucotrieno sintetasa C4.

Farmacogenética en la respuesta a los esteroides en asma
Además de los polimorfismos en los receptores beta 2 adrenérgicos y en los genes que regulan la síntesis de leucotrienos, la variabilidad genética es un factor importante en la respuesta de los pacientes asmáticos a los corticoides. Un abordaje permitió identificar un número de genes cruciales cuyo perfil de expresión parece predecir la reactividad a los esteroides. El abordaje farmacogenético más tradicional incluye el análisis de SNP para la identificación del gen de CRHR1 como posible marcador de la respuesta a esteroides. Otro aspecto que merece mayor investigación tiene que ver con la relación entre la eficacia y los efectos adversos asociados con los corticoides, por ejemplo, la osteoporosis. En caso de que se identifiquen factores específicos de riesgo de manifestaciones secundarias a largo plazo, las decisiones terapéuticas podrían modificarse.


    Año XI, N° 163, Febrero 2010