Desde los trabajadores de hierro hasta los panaderos, muchas personas en Estados Unidos trabajan en una gran variedad de ambientes calurosos o ambientes calurosos y húmedos:
Trabajos al aire libre en tiempo caluroso, como la minería de superficie, construcción y reparación de las calles, construcción de diques, y otros trabajos de construcción
Trabajos en las fincas
Fundiciones de hierro, acero, y de materiales no ferrosos
Tratamiento de ladrillos con calor o cociendo ladrillos y cerámica en un horno
Plantas de fabricación de productos de vidrio
Plantas de fabricación de productos de caucho
Empresas de servicio público de electricidad (especialmente una sala de calderas)
Panaderías
Fábrica de productos de confitería
Cocinas de restaurantes
Lavanderías
Fábrica de enlatados
Plantas de manufacturación de productos químicos
Minas
Fundición
Socavón de vapor
El estar incómodo no es el problema más grave de trabajar en ambientes con temperaturas y humedad altas. Los trabajadores que bruscamente están expuestos a un ambiente muy caluroso se enfrentan a peligros para la salud y seguridad que se pueden evitar. El dueño debe proveer instrucciones detalladas sobre la protección adecuada y las medidas de prevención que son necesarias para evitar el estrés de calor.
Cómo el cuerpo controla el calor
Debido a que el cuerpo humano es de sangre caliente, puede mantener una
temperatura interna más o menos constante, aunque esté expuesto a temperaturas
ambientales variables. Para mantener la temperatura interna dentro de límites
seguros, el cuerpo tiene que eliminar el calor excesivo. Para eliminar el calor,
el cuerpo cambia el ritmo y la cantidad de circulación de sangre en la piel.
Cambia también la cantidad de líquido que las glándulas de transpiración
desprenden por la piel.
Estas reacciones automáticas ocurren cuando la temperatura de la sangre
sobrepasa los 98.6 ° F (37 ° C). El cerebro controla estas reacciones y las
mantiene en equilibro. Durante este proceso de bajar la temperatura interna, el
corazón empieza a bombear más sangre, los vasos sanguíneos se dilatan para
adaptarse a la circulación aumentada, y los vasos sanguíneos microscópicos
(capilares), que pasan por las capas superiores de la piel, empiezan a llenarse
con sangre. La sangre circula más cerca de la superficie de la piel, y el calor
excesivo se pierde en el ambiente más fresco.
Si no es adecuada la pérdida de calor por la circulación aumentada en la piel,
el cerebro sigue pensando que el cuerpo se calienta demasiado. El cerebro manda
señales a las glándulas de transpiración para que eliminen grandes cantidades de
sudor por la superficie de la piel. La evaporación de la transpiración refresca
la piel y elimina grandes cantidades de calor del cuerpo.
Cuando las temperaturas ambientales se acercan a la temperatura normal de la
piel, el enfriamiento del cuerpo se complica. Si la temperatura del aire está
igual o más elevada que la de la piel, la sangre que llega a la superficie del
cuerpo no puede perder el calor. Bajo estas condiciones, el corazón sigue
bombeando sangre a la superficie del cuerpo. Las glándulas de transpiración
echan líquidos con electrolitos a la superficie de la piel. La evaporación se
convierte en la manera más eficaz de mantener una temperatura constante en el
cuerpo. La transpiración no refresca el cuerpo a menos que la humedad se elimine
del cuerpo por la evaporación. Bajo condiciones de alta humedad, la evaporación
de la transpiración de la piel se disminuye. Los esfuerzos del cuerpo por
mantener una temperatura aceptable pueden ser considerablemente afectados. Estas
condiciones dañan la capacidad de una persona de trabajar en un ambiente
caluroso. Mucha sangre llega a la superficie externa del cuerpo. Relativamente
menos sangre llega a los músculos activos, el cerebro, y otros órganos internos.
Como consecuencia de ello, la fuerza del cuerpo se disminuye, y el cansancio
llega antes de lo normal. El trabajador pierde su capacidad de estar alerta y la
capacidad mental puede ser afectada también. La exactitud de los trabajos
delicados o detallados puede verse afectada. Otros trabajadores pueden notar que
disminuye su capacidad de comprender y retener información.
Problemas de seguridad
Algunos problemas de seguridad son comunes en ambientes calurosos. El calor
puede resultar en heridas en el lugar de trabajo cuando las palmas están sudadas
y resbalosas, o cuando un trabajador se pone mareado, o cuando las gafas
(lentes) de seguridad se empañan. En lugares donde hay metal fundido,
superficies calurosas, vapor, etc., un trabajador puede quemarse.
Además de estos peligros evidentes, la frecuencia de lesiones parece ser más
alta en general en ambientes calurosos que en ambientes de condiciones
moderadas. Una razón para ello es que cuando uno trabaja en un ambiente
caluroso, la capacidad mental y el rendimiento disminuyen. La temperatura
aumentada del cuerpo y la incomodidad física pueden causar irritación o ira.
Estas y otras condiciones emocionales pueden causar que un trabajador no preste
atención a los procedimientos de seguridad, o que se distraiga durante trabajos
peligrosos.
Problemas para la salud
La exposición excesiva a un ambiente laboral muy caluroso puede causar una
variedad de afecciones como consecuencia del calor.
Insolación
La insolación es el problema más grave para la salud de todos los asociados con
el trabajo en ambientes calurosos. La insolación ocurre cuando el sistema que
controla la temperatura del cuerpo falla y la transpiración se hace inadecuada.
La transpiración es la única manera eficaz que tiene el cuerpo de eliminar el
calor excesivo. El proceso de transpiración se puede poner en peligro sin que la
victima se dé cuenta de haber llegado a un estado de crisis.
La piel de las victimas con insolación está muy caliente y por lo regular seca,
roja, o con manchas. La temperatura de la victima normalmente es de 105°F (40.5°
C) o más. La víctima está confundida, desorientada, tal vez tiene convulsiones o
está incoherente. Si la víctima no obtiene tratamiento rápido y apropiado, puede
morir.
Cualquier persona con señales o síntomas de insolación necesita hospitalización
tan pronto como sea posible. Sin embargo, se deben prestar inmediatamente los
primeros auxilios. Los primeros auxilios incluyen estos pasos: lleve la víctima
a un área fresca, empape la ropa de la victima con agua fría, y abanique
intensamente la victima para que se refresque más. Los tratamientos en un centro
médico deben enfocarse en continuar a refrescar la víctima y observar las
complicaciones que acompañan a menudo la insolación. El reconocimiento y el
tratamiento tempranos de la insolación son la única manera de evitar la muerte o
una lesión cerebral permanente.
Agotamiento por el calor
El agotamiento por el calor incluye varias afecciones clínicas que pueden
parecer a los primeros síntomas de insolación. El agotamiento por el calor
resulta de la pérdida de grandes cantidades de líquido por la transpiración, a
veces con una pérdida excesiva de sal. Un trabajador que sufre el agotamiento
por el calor sigue sudando, pero siente una debilidad o un cansancio extremo,
también mareo, náusea, o dolor de cabeza. En casos más graves, la víctima puede
vomitar o perder la conciencia. La piel está húmeda y mojada, el aspecto es
pálido o rojo, y la temperatura del cuerpo está normal o solamente poco elevada.
En la mayoría de los casos, el tratamiento de la víctima incluye hacerla
descansar en un lugar fresco y tomar mucho líquido. Las víctimas con casos leves
normalmente se recuperan espontáneamente con este tratamiento. En los casos
graves se puede necesitar asistencia prolongada por algunos días. No hay efectos
permanentes conocidos.
Calambres por el calor
Los calambres por el calor son espasmos dolorosos de los músculos que ocurren
cuando uno suda profusamente y bebe grandes cantidades de agua, pero no
reemplaza adecuadamente la sal que pierde el cuerpo. Beber grandes cantidades de
agua diluye los líquidos del cuerpo mientras el cuerpo sigue perdiendo sal. Poco
después, el nivel bajo de sal en los músculos causa dolorosos calambres. Los
músculos afectados pueden ser de los brazos, las piernas, o el vientre. Pero los
músculos "cansados" (los que se usan para trabajar) son normalmente los que son
más propensos a los calambres. Los calambres pueden ocurrir durante o después de
las horas de trabajo, y pueden ser aliviados bebiendo líquidos salados.
Desmayo
Un trabajador que no está acostumbrado a los ambientes muy calurosos y que está
de pié e inmóvil puede desmayarse si trabaja en un ambiente caluroso. Cuando el
cuerpo intenta controlar la temperatura interna, los vasos sanguíneos se dilatan
en la piel y en la parte baja del cuerpo. Así es posible que la sangre se
acumule en estas partes en vez de regresar al corazón para ser bombeada al
cerebro. Si se acuesta, el trabajador debe recuperarse en poco tiempo. Después
de recuperarse, el trabajador se puede mover para evitar que la sangre se
acumule y con eso, se pueden evitar más desmayos.
Sarpullido por el calor
Un sarpullido por el calor (fiebre miliar) ocurre con más frecuencia en
ambientes calurosos y húmedos, donde la transpiración no se elimina muy
fácilmente y la piel queda mojada la mayor parte del tiempo. Los conductos de
transpiración se tapan, y un sarpullido aparece en la piel. Cuando el sarpullido
es extenso o cuando se complica por una infección, la fiebre miliar puede causar
que un trabajador se sienta muy incómodo y su capacidad de trabajar disminuya.
Un trabajador puede evitar esta condición descansando en un lugar fresco cada
día por un rato y bañándose y secándose la piel.
Cansancio fugaz por el calor
El cansancio fugaz por el calor es un estado temporal de incomodidad y tensión
mental o sicológica causado por una exposición prolongada al calor. Los
trabajadores que no están acostumbrados al calor están especialmente propensos y
pueden sufrir distintos grados de una disminución de rendimiento, coordinación y
de su capacidad de estar alerta. La severidad del cansancio fugaz por el calor
se disminuirá con un periodo de adaptación al ambiente caluroso (aclimatación al
calor).
Cómo prepararse para el calor
Una de las mejoras maneras de aliviar el estrés de calor es reducir el calor en
el lugar de trabajo. Sin embargo, hay algunos ambientes de trabajo en los cuales
la producción de calor es difícil de controlar, como cuando hay calderas o
fuentes de vapor o agua en el área de trabajo, o cuando el lugar de trabajo está
al aire libre y expuesto a calurosas condiciones variables del tiempo.
Los seres humanos son, en gran parte, capaces de adaptarse al calor. Esta
adaptación, bajo condiciones normales, generalmente tarda entre 5 y 7 días.
Durante este periodo, el cuerpo va a sufrir una serie de cambios que harán más
soportable la exposición constante al calor.
Durante el primer día de trabajo en un ambiente muy caluroso, la temperatura del
cuerpo, el número de pulsaciones, y la incomodidad general estarán más altos.
Con cada día subsiguiente, todas estas reacciones van a disminuir y la tasa de
transpiración va a aumentar. Cuando el cuerpo se aclimate al calor, el
trabajador podrá trabajar con menos tensión y aflicción.
Con la exposición gradual al calor, el cuerpo tiene tiempo suficiente para
adaptarse a las temperaturas ambientales más altas. Las afecciones en general
ocurren más entre los trabajadores que no han tomado el tiempo necesario para
adaptarse al trabajo en un ambiente caluroso, y entre trabajadores que han
trabajado en ambientes de temperaturas más bajas. Un trabajador que no está
aclimatado al calor se verá más afectado por las condiciones del tiempo en el
verano. También, los que regresan al trabajo después de una enfermedad o
vacaciones pueden estar afectados por el calor en el ambiente del trabajo. Bajo
tales circunstancias, el trabajador se debe aclimatar gradualmente al ambiente
caluroso.
Cómo aliviar las condiciones que causan el estrés
Muchas industrias han intentado reducir los peligros del estrés causados por el
calor implementando controles de ingeniería, entrenando a los trabajadores en el
reconocimiento y prevención de estrés de calor, e implementando ciclos de
trabajo-descanso. En parte, el estrés de calor depende de la cantidad de calor
que produce el cuerpo durante el tiempo laboral. La cantidad de calor producida
durante el trabajo duro y constante es mucho más que la cantidad producida
durante trabajo ligero o intermitente. Por lo tanto, una manera de reducir el
potencial del estrés de calor es hacer el trabajo más fácil o reducir la
duración con tiempo adecuado de descanso. La mecanización de los procedimientos
del trabajo permite aislar a los trabajadores (como en una cabina climatizada)
de las fuentes de calor, y aumenta la productividad, porque se necesita menos
tiempo para los descansos. Otra manera de disminuir el nivel de estrés de calor
es usar controles de ingeniería, como la ventilación o alguna barrera contra el
calor.
Número y duración de exposiciones
Para evitar la exposición al calor por largos periodos durante el trabajo, los
empleados deben, cuando sea posible, distribuir el volumen de trabajo e
incorporar ciclos de trabajo-descanso. Estos ciclos permiten al cuerpo eliminar
el calor excesivo, disminuir la producción del calor interno, y proveer más
circulación de sangre a la piel.
Los que trabajan al aire libre están más vulnerables a los cambios de tiempo.
Una racha de calor o un aumento de humedad puede crear condiciones de mucho
estrés. Los pasos siguientes pueden ayudar a reducir el estrés del calor:
Postergue los trabajos no esenciales,
Permita que solamente los que están aclimatados al calor hagan los trabajos más extenuantes, o
Provea trabajadores adicionales para los trabajos extenuantes. Todos los trabajadores tienen que tener la capacidad física para hacer el trabajo y deben ser aclimatados al calor.
Condiciones termales en el lugar del trabajo
Diversos controles de ingeniería pueden ser usados para minimizar la exposición al calor. Por ejemplo, mejorar el aislamiento de un horno puede reducir la temperatura de la superficie (del horno) y la temperatura del área alrededor del horno. En una lavandería, un sistema de escape instalado sobre las fuentes de humedad puede reducir la humedad en el área de trabajo. En general, las maneras más sencillas y menos baratas de reducir el calor y humedad son:
abrir las ventanas en ambientes calurosos de trabajo,
usar ventiladores, o
usar otros métodos de crear flujos de aire, como tubos de ventilación.
Áreas de descanso
Las áreas frescas para descansar pueden reducir el estrés de trabajar en un
ambiente caluroso. No existe información concluyente sobre la temperatura ideal
para un área de descanso. Sin embargo, un área de descanso con una temperatura
cerca de 76° F (24.5° C) debe ser adecuada. Esta temperatura puede parecer
fresca para alguien que esta sudando, hasta que se aclimate. El área de descanso
debe estar tan cerca como sea posible al lugar de trabajo. Ciclos breves y
frecuentes de trabajo-descanso son más beneficiosos para el trabajador que
periodos largos de trabajo y descanso.
Tomar agua
Durante un día en el calor, un trabajador puede producir entre 2 y 3 galones de
transpiración. Como tantas afecciones están asociadas con la deshidratación
excesiva del cuerpo, la cantidad de líquido que se toma debe ser equivalente a
la cantidad de transpiración producida. La mayoría de los trabajadores que están
expuestos a las condiciones calurosas toman menos líquidos de lo que necesitan
por falta de sed. Un trabajador no debe esperar hasta que tenga sed para saber
cuando y cuanto tomar. El trabajador tiene que tomar entre 5 y 7 onzas cada 15 o
20 minutos para reponer el líquido en el cuerpo. No hay una temperatura óptima
para el agua potable, pero la mayoría de las personas prefieren bebidas frescas
en vez de bebidas calientes o demasiado frías. Cualquiera que sea la temperatura
del agua, debe ser agradable y disponible al trabajador. Cada trabajador debe
tener su propio vaso, nunca se deben compartir los vasos.
Los trabajadores que están aclimatados al calor pierden menos sal en su
transpiración que los trabajadores que no están aclimatados. La dieta americana
promedio contiene sal suficiente para los trabajadores que están aclimatados,
aún cuando la producción de sudor es muy alta. Pero si se necesita reponer sal
en el cuerpo, la mejor manera es añadir un poco a la comida. No se deben usar
comprimidos de sal.
Ropa protectora
La ropa impide la transferencia del calor entre el cuerpo y el ambiente. Por
eso, en trabajos calurosos en los que la temperatura del aire está más baja que
la de la piel, la ropa disminuye la capacidad del cuerpo de eliminar el calor al
aire.
Cuando la temperatura del aire está más alta que la de la piel, la ropa ayuda a
impedir la transferencia del calor del aire al cuerpo. Sin embargo, esto no
ayuda si la ropa afecta la evaporación de la transpiración. En los climas secos,
la evaporación de la transpiración casi no es un problema. En un ambiente de
trabajo seco con temperaturas altas, la ropa protectora puede ayudar al
trabajador. El tipo apropiado de ropa depende de las circunstancias. Algunos
trabajos en ambientes calurosos requieren guantes o trajes aislantes, ropa
reflectora, o un reflector protector infrarrojo para la cara. Para condiciones
de calor extremo, se puede usar ropa térmica. Existe ropa que tiene un
acondicionador de aire "independiente" en una mochila. Otro traje tiene el
acondicionador de aire conectado con una fuente de aire comprimido que hace
pasar aire fresco por un tubo vórtice a la chaqueta o a los overoles. Otro tipo
de traje es una chaqueta plástica con bolsillos que se pueden llenar con hielo
seco o con contendores de hielo.
El factor clave para evitar el estrés excesivo del calor es educar al empleador
y al trabajador sobre los peligros del trabajo en ambientes calurosos y los
beneficios de controles y prácticas apropiados. El dueño debe establecer un
programa de aclimatación para los trabajadores expuestos, proveer agua, e
implementar ciclos de trabajo-descanso.
Consideraciones especiales para rachas de calor prolongadas
Durante periodos extremamente calurosos que duran más de dos días, aumenta el
número de enfermedades por el calor. Esto se debe a varios factores, como el
déficit progresivo de líquidos del cuerpo, pérdida del apetito (y posiblemente
deficiencia de sal), acumulación de calor en las áreas en las que viven y
trabajan las personas, y acondicionadores de aire dañados. Por eso, durante
largas rachas de calor hay que hacer un esfuerzo especial para seguir las
medidas de prevención mencionadas y evitar actividades estresantes que son
inusuales o que no son necesarias. El sueño suficiente y la buena nutrición son
importantes para mantener un alto nivel de tolerancia al calor. Los trabajadores
que corren más riesgo de las enfermedades del calor son los que están obesos,
viejos, o los enfermos crónicos.
Cuando sea posible, la mayoría de los trabajos estresantes se deben hacer
durante las horas frescas del día (por la noche, o temprano por la mañana). Se
deben evitar turnos dobles y horas extras cuando sea posible. Los periodos de
descanso deben ser extendidos para aliviar el aumento de la carga de calor en el
cuerpo.
El consumo de bebidas alcohólicas durante rachas prolongadas de calor puede
causar deshidratación adicional. Las personas que toman ciertos medicamentos
(para presión sanguínea, diuréticos, o pastillas de agua deben consultar con los
médicos para averiguar si puede ocurrir cualquier efecto secundario durante la
exposición al calor excesivo. El consumo diario de líquidos debe ser suficiente
para evitar una pérdida excesiva de peso durante el día o la semana de trabajo.