Comentario del Editor
A pesar de que se han agregado nuevas modalidades terapéuticas, la sobrevida a 5 años del Mieloma Múltiple continúa siendo del 29%. Con el uso de altas dosis de quimioterapia seguidas de transplante de medula ósea (TMO) se obtiene una mayor respuesta terapeútica, pero indefectiblemente los pacientes recaen y sólo unos pocos logran curarse. Este trabajo es importante porque nos muestra el uso de una droga con un mecanismo de acción diferente al de los quimioterapicos convencionales, aplicada a una población de pacientes con mal pronóstico (recaídos o refractarios al tratamiento quimioterápico y/o TMO y con alteraciones citogenéticas desfavorables en el 42% de los casos). La respuesta observada en este trabajo es del 32%, puesta de manifiesto por una disminución de al menos un 25% de la proteína producida por el mieloma en sangre u orina, lo cual nos muestra su actividad en la reducción de la masa tumoral. Resulta importante que luego de un seguimiento de 14,5 meses, aún no se logra alcanzar la mediana de tiempo para evaluar progresión de enfermedad, lo cual nos habla de un efecto sostenido. La toxicidad asociada al uso de la talidomida como somnolencia, constipación, neuropatía aumenta con el incremento de la dosis. Si bien el mecanismo de acción postulado es antiangiogénico, no todos los efectos de este fármaco pueden ser explicados por esta actividad, resta aún conocer mas sobre la actividad biológica de la droga, encontrar factores predictores para la respuesta terapéutica, conocer la relación dosis/ respuesta y su rol en combinación con los tratamientos actuales para el Mieloma Múltiple. Los resultados de la Talidomida abren un promisorio camino en la búsqueda de nuevas terapéuticas farmacológicas en enfermedades oncológicas, explotando un concepto fisiopatológico no contemplado en la actualidad.