Los pacientes con neuropatía autonómica diabética tienen menor sensibilidad que las personas sanas a la estimulación mecánica, térmica y eléctrica en el esófago y el duodeno.
La neuropatía autonómica es una de las complicaciones más prevalentes en la diabetes, ya que afecta a entre un 30% y un 40% de los pacientes con enfermedad de larga data. Los síntomas gastrointestinales, como náuseas, vómitos, hinchazón, dolor abdominal y diarrea, son más frecuentes en los pacientes diabéticos que en la población no diabética. Varios estudios indican que la diabetes se acompaña de neuropatía en nervios autonómicos y entéricos. Los pacientes pueden presentar dismotilidad gastrointestinal, vaciado gástrico demorado, tránsito intestinal lento, sobrecrecimiento bacteriano y diarrea. Sin embargo, la gravedad de las disfunciones detectada por los métodos convencionales no siempre correlaciona con los síntomas subjetivos manifestados por los pacientes. Esto podría deberse a cambios en el sistema sensorial, como la hiperexcitabilidad neuronal central. Los autores llevaron a cabo un estudio para evaluar su hipótesis de que los pacientes con neuropatía autonómica diabética y síntomas gastrointestinales tienen un procesamiento sensorial alterado a nivel intestinal, lo cual explicaría sus síntomas clínicos.

Métodos
El estudio incluyó a 12 controles sanos de entre 29 y 50 años (7 varones) y a 12 pacientes de entre 25 y 62 años (10 varones) que habían sufrido diabetes tipo 1 durante un lapso entre 12 y 45 años (promedio 25 años) y que presentaban neuropatía autonómica sintomática debilitante. Todos los pacientes tenían neuropatía periférica, pero 4 padecían dolor neuropático. Los enfermos presentaban además síntomas gastrointestinales graves como náuseas (12 pacientes), vómitos (10 pacientes), diarrea (9 pacientes), dolor abdominal (4 pacientes) y constipación (2 pacientes). Ninguno de los controles sanos se hallaba bajo tratamiento farmacológico ni presentaba síntomas gastrointestinales, enfermedades relacionadas a dolor, o antecedentes de cirugía abdominal. Antes del estudio se instruyó a los participantes en el uso de una escala visual analógica (EVA) que iba entre 0 puntos (sin percepción) y 10 puntos (dolor insoportable). En condiciones de ayuno (12 horas para los pacientes, 6 horas para los controles), se colocó a los participantes una sonda para la estimulación mecánica, térmica y eléctrica del esófago y el duodeno. La sonda consistía en un catéter de 120 cm con una sonda endoscópica de ultrasonido radial de 20 MHz. Una vez identificado el esfínter esofágico inferior, se colocó una bolsa para distensión mecánica 10 cm por encima de éste. Se efectuó una distensión suficiente para generar un valor EVA de 7, luego de lo cual los participantes recibieron 20 mg de butilescopolamina y se repitió la distensión. Para la estimulación térmica se elevó la temperatura del agua de la bolsa mediante recirculación hasta alcanzar 54±1 °C en un lapso de 10 20 segundos. La recirculación se mantuvo hasta alcanzar el umbral de dolor. Para la estimulación eléctrica se incrementó la corriente por etapas hasta alcanzar los niveles sensoriales correspondientes a valores EVA de 1, 3, 5 y 7. La sonda fue luego movida hasta la parte horizontal del duodeno para repetir las pruebas de estimulación.
Para obtener un parámetro global del máximo dolor evocado en cada una de las 3 modalidades de estímulo, se promediaron los umbrales para la estimulación mecánica (en dolor moderado), la estimulación eléctrica (en dolor moderado) y la estimulación térmica (umbral de dolor) medidos en esófago y duodeno.

Resultados
La glucemia promedio de los pacientes diabéticos fue ajustada a 8,1 mmol/l durante el estudio, no obstante lo cual se mantuvo por encima del valor del grupo control (4,7 mmol/l). El umbral general de dolor de los pacientes diabéticos fue mayor que el de los controles (es decir, menor sensibilidad en los pacientes), con una diferencia estadísticamente significativa en el duodeno (P = 0,02) pero sólo marginalmente significativa en el esófago (P = 0,09). La sensibilidad de los pacientes al estímulo mecánico en el esófago fue significativamente menor a la de los controles cuando la evaluación se hizo durante la relajación con butilescopolamina, pero no hubo diferencias en el ensayo previo a la administración de este fármaco. En el duodeno, los pacientes tuvieron menor sensibilidad a la estimulación mecánica antes de la administración de butilescopolamina, pero no hubo diferencias con los controles en los ensayos posteriores a la relajación con este fármaco. No se observaron diferencias de sensibilidad térmica entre pacientes y controles a nivel del esófago o del duodeno considerados en forma separada, pero cuando se combinaron los datos de ambos órganos los diabéticos exhibieron una sensibilidad disminuida al estímulo térmico. No hubo diferencias entre ambos grupos respecto de la sensibilidad al estímulo eléctrico a nivel esofágico, pero los pacientes diabéticos tuvieron una sensibilidad marginalmente menor a nivel del duodeno y cuando se combinaron los datos de esófago y duodeno. Considerando en conjunto los datos de esófago y duodeno, los pacientes tuvieron un área de dolor somático reflejo 46% mayor. La sensibilidad global a las estimulaciones esofágicas y duodenales, expresada como el umbral general de dolor, no correlacionó con los niveles de hemoglobina glicosilada de los pacientes diabéticos, ni con la duración de la diabetes, el número de síntomas gastrointestinales, la presencia de dolor neuropático o la presencia de gastroparesia.

Discusión
Este estudio demuestra que los pacientes diabéticos tienen una sensibilidad menor a la estimulación diferenciada del esófago y del duodeno. Aunque muchas de las diferencias observadas fueron de magnitud limitada, los resultados indican que el efecto de la diabetes sobre los nervios sensoriales está ampliamente distribuido en el tracto gastrointestinal. Muchos pacientes sufren de síntomas gastrointestinales graves a pesar de tener sensibilidad disminuida a los estímulos periféricos. Como en esos pacientes la estimulación gastrointestinal se acompañó de un incremento en las áreas de dolor somático reflejo, esto podría indicar un deterioro del balance entre los mecanismos de hiposensibilidad periférica y los de hipersensibilidad central. Estos hallazgos indican que los futuros blancos para el tratamiento de los síntomas gastrointestinales de los pacientes con neuropatía autonómica diabética podrían basarse en la modulación de la excitabilidad del sistema nervioso central.


    Año IX, N° 149, Diciembre 2008