Introducción
A partir de un análisis de estudios de prevención primaria y secundaria de la hipercolesterolemia en los diabéticos tipo 2, se elaboran un conjunto de recomendaciones de tratamiento.
La diabetes es una de las causas principales de morbilidad y mortalidad en los EE.UU. Para prevenir o disminuir las complicaciones de esta enfermedad la recomendación del control de la diabetes incluye la del control metabólico y de los factores de riesgo cardiovascular. El American College of Physicians (ACP) decidió desarrollar una guía para el tratamiento de la dislipidemia, particularmente la hipercolesterolemia, en diabéticos tipo 2. En esta guía se analiza cuáles son los beneficios del estricto control lipídico para la prevención primaria y secundaria, si existen evidencias que justifiquen el tratamiento hasta obtener determinados valores de colesterol LDL, y si algunos agentes hipolipemiantes son más eficaces que otros en diabéticos tipo 2.

Prevención primaria
Se identificaron 6 estudios de prevención primaria en diabéticos. El AFCAPS/TexCAPS comparó lovastatín 20 mg o 40 mg/día con placebo en un grupo de personas de las cuales 155 tenían diabetes. Después de un seguimiento promedio de 5,2 años el tratamiento activo no produjo disminución significativa del riesgo de eventos cardiovasculares. El estudio ALLHAT-LLT asignó a pacientes hipertensos y con al menos un factor de riesgo cardiovascular a pravastatín 40 mg/día o placebo; en el subgrupo de 3.638 diabéticos tipo 2 el riesgo relativo de eventos cardiovasculares fue de 0,89, sin informarse acerca del riesgo absoluto. El estudio fue criticado por falencias metodológicas. El Helsinki Heart Study asignó aleatoriamente a hombres con valores normales de colesterol no HDL a gemfibrozil 600 mg 2 veces por día o placebo; en los 135 diabéticos no se hallaron diferencias significativas en la incidencia de enfermedad coronaria a los 5 años. En el HPS se incluyeron datos tanto de prevención primaria como secundaria en diabéticos con alto riesgo de enfermedad cardiovascular. En el grupo de prevención primaria, 3.982 participantes eran diabéticos; el tratamiento con simvastatín 40 mg/día redujo los riesgos de eventos cardíacos (riesgo relativo 0,74, reducción del riesgo absoluto 0,05). El estudio PROSPER asignó hombres de 70 a 82 años con factores de riesgo vascular al tratamiento con pravastatín 40 mg/día o placebo; en el estudio de prevención primaria hubo 396 diabéticos, en los cuales el tratamiento activo mostró una tendencia al aumento del riesgo (riesgo relativo 1,23). El estudio ASCOT-LLA estudió pacientes de 40 a 79 años sin cardiopatía pero con hipertensión y al menos otros 3 factores de riesgo a atorvastatín 10 mg/día o placebo. Entre los 2.532 diabéticos los tratados tuvieron menos eventos que los controles, sin alcanzar valores significativos.


Prevención secundaria
Se analizan 8 estudios de prevención secundaria en diabéticos. El estudio 4S asignó aleatoriamente a pacientes con coronariopatía a simvastatín o placebo; en el análisis de los 202 diabéticos se comprobó que simvastatín produjo importantes beneficios (riesgo relativo de eventos cardiovasculares 0,5, reducción absoluta del riesgo 0,23). El estudio CARE estudió pacientes con antecedentes de infarto de miocardio al tratamiento con pravastatín 40 mg/día o placebo. El medicamento mejoró la evolución de la cardiopatía en el análisis de los 586 diabéticos; además, se comprobó que los pacientes con valores iniciales de colesterol LDL menores de 3,32 mmol/l (<125 mg/dl) no se beneficiaron con el tratamiento, aunque este análisis no se pudo repetir en el subgrupo de diabéticos por el pequeño tamaño de la muestra. El estudio HPS analizó a 20.536 pacientes con enfermedad coronaria; entre los diabéticos tratados con simvastatín 40 mg/día el riesgo fue de 0,89 frente a los controles (reducción absoluta de 0,04). El estudio LIPID asignó pacientes con cardiopatía a pravastatín 40 mg/día o placebo; entre los 782 diabéticos descendió el riesgo relativo de eventos cardiovasculares pero sin alcanzar valores significativos. El estudio LIPS se realizó en pacientes que habían tenido intervención coronaria percutánea, asignados a fluvastatín 80 mg/día o placebo; en los 202 diabéticos tipo 2 el fármaco fue eficaz para prevenir los eventos cardiovasculares (riesgo relativo 0,53, reducción absoluta de 0,16). El estudio Post-CABG asignó a pacientes con operación de revascularización coronaria a la disminución intensiva del colesterol LDL (objetivo de 60 a 85 mg/dl) o a alcanzar objetivos moderados (130 a 140 mg/dl). El agente primario fue lovastatín, con la posibilidad de agregar colestiramina. Entre los 116 diabéticos participantes se comprobó que la reducción intensiva provocó una disminución del riesgo que no alcanzó valores significativos. El estudio VA-HIT analizó pacientes con enfermedad coronaria y el síndrome de bajo HDL-bajo LDL, muy común en diabéticos o pacientes con resistencia a la insulina. El tratamiento con gemfibrozil se asoció con disminución de eventos cardiovasculares, y la posterior inclusión de pacientes con diabetes no diagnosticada redujo aún más el riesgo (reducción absoluta del 10%).


Metaanálisis
En los estudios de prevención primaria el metaanálisis demostró que la reducción del riesgo relativo con el tratamiento hipolipemiante fue de 0,78 (reducción absoluta 0,03); en los de prevención secundaria la reducción relativa del riesgo fue muy similar (0,76) pero la reducción absoluta fue mucho mayor (0,07) por el mayor riesgo absoluto entre los pacientes con enfermedad coronaria establecida.


Seguridad de los agentes hipolipemiantes
Los informes actuales indican que las estatinas son extremadamente seguras; el aumento de las enzimas musculares y los casos de mialgia en los últimos estudios con gran cantidad de pacientes no fueron diferentes que los observados con placebo; además, en estos estudios no se observaron casos de rabdomiólisis.


Recomendaciones
A partir de estos datos se elaboraron las siguientes recomendaciones: 1) el tratamiento hipolipemiante debe usarse en la prevención secundaria de todos los pacientes con coronariopatía y diabetes tipo 2; 2) las estatinas deben usarse en la prevención primaria en diabéticos tipo 2 y otros factores de riesgo cardiovascular; 3) en los diabéticos en los que se indica el tratamiento, las dosis deben ser moderadas, como mínimo; 4) para estos pacientes no se indica el control rutinario de enzimas musculares o función hepática, salvo circunstancias específicas.


   Año VI, N° 107, Junio 2005