La repolarización precoz (RP) es reconocida como una entidad benigna que se presenta en 1 a 5% de la población. Sin embargo, estudios experimentales recientes sugieren que presenta cierto potencial arritmogénico aunque faltan datos clínicos al respecto.
Por este motivo se realizó este estudio multicéntrico de casos y controles que incluyo 206 pacientes resucitados de fibrilación ventricular (FV) idiopática a los que se les implanto un cardiodesfibrilador (CDI) para determinar la prevalencia de repolarización precoz, su relación con arritmias detectadas en el seguimiento y su impacto pronóstico.

Material y Métodos:
De la revisión de bases de datos, se seleccionaron pacientes menores de 60 anos con FV idiopática que motivara el implante de un CDI. Se evaluaron los electrocardiogramas (ECG) basales para identificar a los que tenían RP definida como elevación del punto J (unión del complejo QRS con el segmento ST) de al menos 1 mm. en al menos 2 derivaciones al momento del implante.
Se consideraron 2 patrones posibles de RP: la de QRS empastado (lenta transición QRS-ST con al menos 1 mm de elevación desde la línea de base) o la que genera una muesca en la onda S (deflexión positiva del punto J luego de la onda S, si la hubiera) que debía estar presente en derivaciones inferiores (II-III-AvF) o laterales (I-AvL, V4 a V6).
No se consideraron las derivaciones precordiales clásicas (V1-V3) para no incluir pacientes con patrón electrocardiográfico de Brugada o displasia arritmogénica del ventrículo derecho.
Se definió a la FV como idiopática si el paciente no presentaba cardiopatía estructural por ecocardiograma ni coronariopatía por prueba de esfuerzo o coronariografía ni trastornos de repolarización conocidos. Se excluyeron los pacientes con QT largo-corto, Sme. de Brugada o taquicardias catecolaminérgicas.

Resultados:
En el grupo de FV idiopática había 123 hombres y 83 mujeres con una media de edad de 36 ±11 anos. El grupo control era de similares características.
Se encontró un patrón de RP en 64 sujetos (31%) de los casos y 21 de los controles (5%) (p < 0.001) y la elevación del punto J fue significativamente mayor en los casos que en los controles (2 ± 0.9 mm. vs. 1.2 ± 0.4 mm., p < 0.0001). Luego de ajustar por edad, sexo, raza y nivel de actividad física el Odds Ratio para la presencia de RP en los casos respecto a los controles fue de 10.9 (IC 95% 6.3-18.9).
La media de seguimiento fue de 61 ± 50 meses. Luego del episodio de FV resucitado inicialmente, los casos tuvieron más recurrencias de arritmias ventriculares durante el seguimiento (41% vs. 23 %), analizando eventos por paciente también fueron mayores en los casos (8 vs. 2). El Hazard Ratio para recurrencia fue de 2.1 (IC95% 1.2-3.5, p 0.008) que se mantiene aun luego de ajustar por sexo.
Analizando solo los 3 pacientes que tuvieron la mayor elevación del punto j (>5mm), estos tuvieron más de 50 episodios de FV que llevaron a la muerte a uno de ellos. Cuatro pacientes con recurrencias frecuentes fueron tratados con quinidina que no solo disminuyó la magnitud del trastorno de repolarización sino que disminuyó las recurrencias

Conclusiones:
Estos resultados sugieren una relación entre la RP y la muerte súbita, dato llamativo dada la naturaleza benigna de este trastorno electrocardiográfico. Sin embargo, estudios experimentales mostraron que se asocia con una heterogeneidad eléctrica trasmural que podría ser amplificada por drogas, trastornos electrolíticos y variaciones el sistema nervioso autónomo que actuarían como modulador/ gatillo para desencadenar arritmias ventriculares. Es importante tener en cuenta esta asociación dado que puede ser una causa de muerte inexplicada en hombres jóvenes.
Este estudio presenta algunas limitaciones:
- La definición de RP incluyo derivaciones inferiores y laterales y no las precordiales derechas consideradas clásicamente. Sin embargo, anteriores a este estudio, ya existían reportes de casos que asocian la anormalidad del punto J en las derivaciones inferolaterales con una vulnerabilidad eléctrica que predisponía a la muerte súbita.
- No se incluyeron grupos con alta prevalencia de RP (atletas y raza negra) por lo que los resultados no serían extrapolables a estas poblaciones.


    Año IX, N° 148, Noviembre 2008