El empleo de agentes inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina permite disminuir la incidencia de las anormalidades prolongadas en los electrocardiogramas auriculares y colabora en la prevención del pase a la cronicidad de la fibrilación auricular paroxística.

Los agentes inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) constituyen un recurso útil para reducir la incidencia de las anormalidades de los electrocardiogramas auriculares derechos, que preceden a la instalación de fibrilación auricular paroxística, con tendencia a la cronicidad. Estas afirmaciones provienen de la experiencia llevada a cabo por especialistas de la Nagasaki University, de la ciudad japonesa de Nagasaki. Estos expertos, liderados por el Dr. K. Yano, realizaron estudios electrofisiológicos de 12 pacientes con fibrilación auricular paroxística que recibían IECA como tratamiento antihipertensivo, en quienes se realizó mapeo electrocardiográfico de 12 sitios de la aurícula derecha y extraestimulación auricular derecha durante el ritmo sinusal, con 24 pacientes de control con igual enfermedad pero que no recibían IECA. De este modo, comprobaron que la duración más prolongada del electrocardiograma de la aurícula derecha fue significativamente menor, al igual que el número máximo de deflexiones fragmentadas por paciente, comparados con el grupo de control: 79± 15m vs 100± 15 ms, p<0,005, y 5,5±1,9 vs 7,9±2,4, p<0,001, respectivamente. También establecieron que el número de electrocardiogramas auriculares anormales por paciente fue notoriamente inferior en quienes recibían IECA, en comparación con los pacientes con similar patología pero sin el tratamiento farmacológico en estudio: 0,5±1,4 vs. 2,1±1,8, p<0,05. Los trazados electrocardiográficos auriculares anormales se observaron en el grupo control por lo menos 1 en el 79% de los casos, mientras que en el grupo tratado con IECA se registró este hallazgo en sólo el 16,7% de los pacientes (p< 0,0005).
Como conclusión, los expertos sugieren la utilidad de los IECA no sólo en la reducción de las anormalidades en trazados electrocardiográficos derechos, sino también en la prevención del pasaje a la cronicidad de la fibrilación auricular paroxística.
 


    Año XI, N° 168, Septiembre 2010