En la prevención de la insuficiencia cardíaca en individuos
hipertensos, los diuréticos son superiores a los bloqueantes del canal de calcio
y, por el momento, a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina.
La hipertensión es la mayor causa de insuficiencia cardíaca (IC) y la antecede
en el 91% de los casos. El estudio ALLHAT (Antihypertensive and Lipid-Lowering
Treatment to Prevent Heart Attack Trial) estipuló la evaluación del efecto
relativo de la clortalidona, el lisinopril y la amlodipina en la prevención de
la IC. Este estudio clínico, doble ciego, randomizado, se realizó en 33.357
pacientes hipertensos de riesgo elevado, de 55 años de edad o mayores.
Los autores examinaron los resultados de IC hospitalizada/fatal con modelos de
riesgos proporcionales. Los riesgos relativos (IC del 95%; valores p) de la
amlodipina o el lisinopril versus la clortalidona fueron 1,35 (1,21 a 1,50;
<0,001) y 1,11 (0,99 a 1,24; 0,09). La asunción de riesgos proporcionales de un
riesgo relativo constante en el tiempo no fue válida. Un modelo más apropiado
mostró que los riesgos relativos de amlodipina o lisinopril versus clortalidona
durante el primer año fueron 2,22 (1,69 a 2,91; <0,001) y 2,08 (1,58 a 2,74;
<0,001), y luego del año 1, 1,22 (1,08 a 1,38; 0,001) y 0,96 (0,85 a 1,10;
0,58). No hubo interacción significativa entre el uso previo de medicamentos y
el tratamiento. Los valores de presión arterial iniciales fueron equivalente
(146/84 mmHg) y al año 1 resultaron 137/79 mmHg, 139/79 mmHg y 140/80 mmHg en
aquellos a los que se les administró clortalidona, amlodipina y lisinopril. Al
año 1, el uso adicional (no ciego) de atenolol, diuréticos, inhibidores de la
enzima convertidora de angiotensina y bloqueantes del canal de calcio en los
grupos de tratamiento fue similar.
Los investigadores concluyeron que la IC se redujo con el uso de clortalidona
versus amlodipina o lisinopril durante el año 1. Subsiguientemente, el riesgo
para aquellos individuos que recibían clortalidona versus amlodipina permaneció
disminuido pero en menor medida, mientras que resultó equivalente a aquellos a
los que se les administró lisinopril. Es improbable que el uso de medicación
previa, el seguimiento de las presiones arteriales o los medicamentos
concomitantes expliquen la mayoría de las diferencias en la IC. Los agentes
diuréticos son superiores a los bloqueantes del canal de calcio y, al menos en
el corto plazo, a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina en
la prevención de la IC en individuos hipertensos.