Introducción
El tratamiento prolongado con 8 mg de perindopril mejora la estructura y la
función de la carótida en pacientes con diabetes tipo 2 e hipertensión.
La hipertensión y la diabetes se asocian con aumento de la rigidez arterial. El
efecto beneficioso directo de los inhibidores de la enzima convertidora de
angiotensina (IECA), no dependiente de la presión arterial, nunca se demostró
con certeza.
Métodos:
Los autores aplican un diseño experimental en pacientes tratados durante un mes
con 4 mg de perindopril, asignados posteriormente a seguir la terapia con la
misma dosis o con el doble de ella, durante 6 meses. El estudio abarcó 57
sujetos con diabetes tipo 2 e hipertensión en quienes se determinó La
distensibilidad de carótidas por ecografía y tonometría de aplanamiento al
inicio y luego de 7 meses de tratamiento. Paralelamente, se efectuó monitoreo
continuo de la presión arterial.
Resultados:
Después de 7 meses de terapia, la presión arterial ambulatoria de 24 horas
disminuyó significativamente, sin diferencias considerables entre los enfermos
asignados a 4 u 8 mg de perindopril. Sin embargo, la distensibilidad de carótida
aumentó más después de la terapia con la dosis más alta. El diámetro de carótida
interna también fue significativamente inferior en pacientes asignados a 8 mg de
perindopril, independientemente de la reducción de la presión arterial.
Discusión y conclusiones:
Los hallazgos en conjunto sugieren que la administración de perindopril se
acompaña de una reducción de la rigidez de carótida, dependiente de la dosis
pero independiente de la disminución de la presión arterial después del
tratamiento crónico con IECA. Asimismo, sugieren que la distensibilidad arterial
se eleva por un mecanismo de remodelamiento con reducción del estrés de la pared
y, por ende, del módulo elástico. Por último, los resultados parecen indicar que
se necesita un tratamiento prolongado con 8 mg de perindopril para mejorar la
estructura y la función de la carótida en pacientes con diabetes tipo 2 e
hipertensión.