Introducción:
Las infecciones virales interactúan con la atopia en la niñez para inducir asma
años después.
Las infecciones graves del tracto respiratorio inferior y la sensibilización
atópica son factores independientes de riesgo de asma.
Pacientes y métodos:
Los autores analizan la naturaleza de las posibles interacciones entre estos
factores de riesgo en una cohorte de la comunidad integrada por 198 niños con
riesgo elevado de atopia, seguidos desde el nacimiento hasta los 5 años. Durante
el primer año se registraron todos los episodios de infección respiratoria aguda
y se tomaron muestras de aspirado posnasal para la identificación de virus.
Anualmente se recabó información sobre los antecedentes de sibilancias y asma
mientras que el estado atópico se determinó a los 6 meses y a los 2 y 5 años.
Resultados:
Se produjeron 815 enfermedades respiratorias agudas, 33% de ellas afectó el
tracto respiratorio inferior. Se aislaron virus en el 69% de los aspirados: en
el 48,3% de las muestras se identificaron rinovirus mientras que en el 10,9% se
aisló el virus respiratorio sincicial (VRS). A los 5 años, el 28,3% de los niños
(n: 56) tenía sibilancias. Esta evolución de asoció con el antecedente de
sibilancias (índice de riesgo relativo, [odds ratio], OR de 3,4) y de
infecciones febriles del tracto respiratorio inferior (OR de 3,9),
particularmente en el caso de infecciones por el VRS o por rinovirus (OR de 4,1)
Discusión y conclusiones:
Llamativamente, las asociaciones se limitaron a los niños que presentaron una
sensibilización precoz, antes de los dos años de vida y no ocurrieron en los
pacientes no atópicos o en aquellos que se sensibilizaron con posterioridad. En
conjunto, los resultados sugieren que las infecciones virales interactúan con la
atopia en la niñez para inducir asma años después. El riesgo más elevado se
observó cuando ambos factores aparecieron simultáneamente, una situación que
sugiere que la inflamación asociada con los dos tipos de “agresiones” contribuye
en la patogenia de la enfermedad. En virtud de estas observaciones, parece
apropiado “proteger” a los niños de riesgo alto de las infecciones respiratorias
graves en la infancia, como una estrategia para la prevención del asma. Sin
embargo se requiere mayor investigación para establecer con certeza la utilidad
de estas estrategias.