La prueba de detección de Helicobacter pylori debería
realizarse en los pacientes con urticaria idiopática crónica para identificar el
subconjunto de portadores que podrían beneficiarse con el tratamiento de
erradicación.
Introducción
Según los hallazgos de investigaciones recientes, los sujetos con urticaria
crónica (UC) presentan serias discapacidades, similares a las que experimentan
los pacientes con enfermedad cardíaca isquémica. En el 17% de los casos no se
logra determinar la etiología de la UC; entre los factores que probablemente
desencadenan la urticaria se señala a la infección focal en el 43% de los casos,
de la cual Helicobacter pylori (HP) fue responsable del 60%. Se sugirió la
posible participación de esta bacteria en la etiopatogenia de algunos casos de
UC. El presente estudio fue diseñado para evaluar la correlación entre HP y la
urticaria idiopática crónica (UIC) y para analizar la respuesta al tratamiento.
Materiales y métodos
Se evaluaron 460 pacientes con UC atendidos en el consultorio de alergia de un
hospital de la Indiadurante el período comprendido entre el 6 de febrero de 2004
y el 6 de febrero de 2006. La evaluación preliminar incluyó una historia clínica
completa, examen físico, hemograma, análisis de orina, de la función hepática,
pruebas serológicas para hepatitis B y C, factor reumatoideo, C3, C4, inhibidor
de C1, T3, T4, TSH, anticuerpos antitiroideos, coprocultivo e IgE total. Cuando
la historia clínica lo requería se realizaron otras pruebas, entre ellas, prueba
de punción con una batería de los alérgenos inhalatorios y alimentarios más
frecuentes, evaluación del foco de infección en varias localizaciones y prueba
de provocación con colorantes y aditivos alimentarios. Fueron incluidos en el
estudio aquellos pacientes con UIC (UC de causa desconocida).
Se excluyeron los sujetos que presentaban manifestaciones clínicas de urticaria
al momento del estudio, los pacientes menores de 14 años y mayores de 65 años,
las embarazadas, los individuos que habían recibido inhibidores de la bomba de
protones o antibióticos en las últimas 4 semanas y aquellos con enfermedades
concomitantes graves clínicas o quirúrgicas.
En total participaron 68 pacientes con UIC, 37 de sexo masculino y 31 de sexo
femenino, con una edad promedio de 33.54 años (14-63 años). Se incluyó un grupo
control conformado por igual número de sujetos apareados por edad y sexo.
A todos los participantes se les realizó una endoscopia del tracto
gastrointestinal superior y se les tomó una biopsia del antro gástrico para la
prueba de ureasa y el estudio histopatológico para identificar HP. Los pacientes
infectados por HP ya sea por la prueba de la ureasa o por histología, recibieron
el tratamiento de primera línea que consistió en 20 mg de omeprazol, 1 000 mg de
amoxicilina y 500 mg de claritromicina, 2 veces por día, durante 14 días. La
erradicación de la bacteria fue evaluada mediante el análisis de antígenos
monoclonales en materia fecal, ensayo que tiene una sensibilidad del 94% y una
especificidad del 100%, por lo que constituye una alternativa efectiva a la
prueba de la urea en el aliento. Si HP persistía se les ofreció a los pacientes
un tratamiento de segunda línea que incluyó 20 mg de omeprazol, 1 000 mg de
amoxicilina y 500 mg de metronidazol, 2 veces por día, durante una semana. Luego
de completar la terapia a todos los sujetos aún infectados se les prescribió
antihistamínicos como “tratamiento de rescate”. Los pacientes no infectados
fueron tratados con antihistamínicos y esteroides en caso necesario. Se realizó
el seguimiento durante el lapso que duró el estudio (3 meses). El impacto de la
urticaria sobre la calidad de vida de los pacientes se evaluó mediante el
cuestionario CU-Q2oL, antes y después del tratamiento. Además, la respuesta
objetiva al tratamiento fue evaluada a través de tres variables en base a la
necesidad de utilizar “tratamiento de rescate”: remisión completa, remisión
parcial, ausencia de remisión.
Para el análisis estadístico se emplearon las pruebas de chi cuadrado y de la t
apareada.
Resultados
Se incluyeron 136 sujetos (68 casos y 68 controles). El 70.5% (n: 48) de los
pacientes con UIC y el 67.6% (n: 46) de los controles eran portadores de HP. No
se registraron diferencias estadísticamente significativas respecto de la
prevalencia de gastritis por HP entre ambos grupos. El 87.5% (n: 42) de los
pacientes con UIC portadores de HP lograron erradicarlo con el tratamiento de
primera línea, sólo el 12.5% (n: 6) necesitó terapia de segunda línea para
alcanzar la erradicación y en 2 pacientes (4.1%) ambos tratamientos fracasaron.
La respuesta al tratamiento se evidenció en 39 sujetos (81.2%) y la falta de
respuesta en 7 pacientes (14.5%) luego de la erradicación de HP. Al finalizar el
período de estudio no se observaron mejorías respecto de los síntomas de la
urticaria en los 2 sujetos con HP persistente.
Los pacientes con UC y gastritis asociada a HP presentaron puntajes promedios en
el cuestionario CU-Q2oL de 70.92 ± 12.59 y 40.05 ± 10.35, antes y después del
tratamiento, respectivamente; el cambio medio fue de 30.87 ± 12.19 y resultó
estadísticamente significativo. En los sujetos con UC pero sin infección por HP
el puntaje pasó de 65.57 ± 11.57 a 55.35 ± 12.35, con un cambio medio de 9.57 ±
10.8 (no significativo). El 81.25% de los pacientes con gastritis asociada a HP
respondió al tratamiento de erradicación. También lo hicieron el 50% de los
sujetos sin gastritis relacionada con HP.
Conclusiones
Los resultados del estudio sugieren que la prueba de detección de HP debería
incluirse en los estudios diagnósticos de todos los sujetos con UIC, para
identificar el subconjunto de pacientes portadores que podrían beneficiarse con
el tratamiento de erradicación. La respuesta a la terapia de erradicación
resultó significativa en este estudio.